EL MURO
Noviembre 9, 2009 – 11:30 amHoy se cumplen 20 años desde que se derrumbó el Muro de Berlín.
Este aniversario, me ha recordado el gran salto que se dio entonces para convertir lo que eran dos Repúblicas, en una.
Los esfuerzos y trabajos que tuvieron que realizar ambas partes para unirse y las vidas que se dejaron por el camino.
El posterior desafío a la convivencia, adaptación tanto económica como social y lucha por la UNIFICACION.
Veinte años después, ya no es este el Muro que debemos de derribar. Se nos presenta la oportunidad y el desafío de cambiar nuestra consciencia, de convertirnos en lo que realmente somos una unidad con el todo.
Debemos de romper el Muro que separa al hombre físico del hombre espiritual.
No va a ser tarea fácil y va a requerir de un trabajo por nuestra parte.
Esta vez no se trata de un esfuerzo colectivo, sino individual.
El mundo físico tal y como lo conocemos va a desaparecer.
Los cambios que están sucediendo y van a suceder así nos lo están enseñando.
La madre Tierra, la casa donde vivimos, toma también consciencia del salto evolutivo que se está produciendo y se está preparando para ello.
Nuestros antepasados ya lo señalaron en su día, que un nuevo ciclo termina y otra comienza.
Ustedes se preguntarán, ¿Qué debemos de hacer para adaptarnos o prepararnos para este suceso y cómo y en qué debemos de cambiar.?
La transformación está en cada uno de nosotros.
Debemos de trabajar más nuestro corazón y liberar nuestra mente del mundo material y holográfico que nos han colocado en la sociedad.
Vivimos en los vaivenes de un mundo dominado por el miedo, el ego, la posesión material, la apatía hacia tantas cosas que suceden a nuestro alrededor pero que no nos afectan directamente, (al menos eso creemos) todo esto nos arrastra en una espiral en la que nos vemos envueltos y no encontramos salida alguna.
Pues bien; hoy vengo a decirles que la salida a todo este laberinto, está dentro de nosotros, en cada persona individual.
Debemos de comenzar un nuevo viaje interior en búsqueda de lo que realmente somos.
Debemos de tomar conciencia de que realmente somos seres espirituales, viviendo una vida física y no al revés.
Debemos de dejar de retener la gran capacidad de Amor que llevamos dentro.
Para cambiar la esencia de una persona, no hace falta creer en nada especial, solamente hace falta creer en lo que haces todos los días.
Pequeñas cosas son las que hacen un cambio.
Dar las gracias todos los días cuando comienza un nuevo día, dar las gracias por los alimentos que comemos, por la familia que tenemos, por la situación en la que nos encontramos.
Vestirnos todos los días con el mejor traje o vestido que poseemos: LA SONRISA
Buscar tiempo para nosotros, nuestra familia, nuestros amigos que son un maravilloso tesoro que tenemos.
Querernos como nunca antes nos habíamos querido.
Y termino con una frase del libro el Principito que nos da una clave importante de todo esto.
LO ESENCIAL ES INVISIBLE A TUS OJOS SOLO SE VE CON EL CORAZON.
Iñaki Vega